Mi camino hasta crear este espacio
Cuando empecé a atender, llegaban a mi consulta principalmente mujeres, y aunque cambiaban las historias y las personas, empecé a notar que las frases sobre el cuerpo, la imagen y la comida se repetían. A veces en forma de chiste, otras con más angustia. Y aunque los motivos de consulta variaban, en algún momento la comida y el cuerpo aparecían.
Esto me llamó la atención y cuando vi las estadísticas comprendí: 8 de cada 10 mujeres en Argentina se siente insatisfecha con su cuerpo y somos el 2do país del mundo con mayor índice de TCA. ¿Cómo llegamos a esto?
Con el tiempo hice una formación de Posgrado que me enseñó el valor del cuerpo para la psicoterapia, pero no su aspecto físico, sino el cuerpo como un templo que nos permite vivir, un reservorio de experiencias, donde se alojan las memorias de trauma y también desde donde es posible sanar.
"No tenemos un cuerpo, somos un cuerpo" - por lo tanto todo lo que mis consultantes creían que le hacían a su cuerpo, se lo hacen a ellas mismas.
Desde entonces me estremecen las historias donde el cuerpo es el campo de batalla. No solo de manera individual, sino también social y cultural. Decidí empezar a trabajar en la temática pero me di cuenta de que no sabía exactamente por dónde empezar a abordar el tema ni cuáles eran los indicadores de riesgo.
Fue cuando empecé a formarme específicamente en TCA que todo cambió. Descubrí cuál es la raíz que sostiene el síntoma en estos casos y cómo trabajar con el problema de fondo lo transforma todo.
La comida no es solo comida. Por lo tanto, cuando hay un problema con la alimentación, hay un problema con la vida.
Por eso, junto a la Dra. Paula Irueste, especialista en Psicología Clínica, decidimos crear este Curso de Posgrado en la Facultad de Psicología de la UNC.
Estamos felices de saber que ya van más de 120 profesionales formadas/os en esta temática y que nos eligieron en nuestras dos ediciones anteriores.
Lucre.